Para quienes aman el vértigo y poseen destreza para ascender cerros, practicando actividades de escalada pueden conducirlos por rutas de variada dificultad, desde zonas de simple acceso, hasta el ascenso por paredes verticales y profundas quebradas. Cuando este arriba, no se extrañe si algún cóndor se acerca a conocerlo. Usted puede tener intensas vivencias en la montaña, aspirando el límpido aire, recibiendo la energía del sol y colmado su espíritu con el paisaje.